viernes, 18 de marzo de 2011

Soy yo mismo el que se pregunta
cual es el sentido de estos versos,
pues no tengo la menor idea que será
de esta página manchada no sólo de tinta
sino también, con lagrimas de un hombre
que no sabe lo que es ser amado.

Pero es relativa, esta pena, comparada,
con el dolor que siento sin tu presencia,
iluminada por ese rayo de luz lunar,
que le da un aspecto inimaginable, alcanzado
sólo por el sabor de tus dulces palabras,
y por tu cara al lado de un ocaso de verano.

Cómo puede dejar alguien dejar un mundo
caer sobre él mismo y causar tal lástima,
sólo para sentir la brisa que exhala aquella,
ahora cercana, pero siempre inalcanzable mujer,
mujer, porque puede nadie enamorarse de una niña,
aunque irradie ese halo de pureza, como una.

La primera mujer de la que verdaderamente,
me enamoré y sigo enamorado, pero también,
siento lastimosamente que se aleja de mí,
y es por eso, que es ella y nadie más,
con quien quiero pasar mis días, tal vez,
hasta el último amanecer de estos días.

Y en este momento la imagino en un campo,
lleno de girasoles que emanan felicidad y ternura,
como la sonrisa enorme que lleva en la cara,
si pudiera verla una vez más y me escuchara,
y me entendiera, tal vez sería un sueño, del cual,
estaría yo gustoso de no despertar jamás.

Y sigo siendo yo mismo el que se pregunta,
cual es el sentido de estos versos, que
a pesar de todo, no buscan la hermosura,
puesto que te la has robado tú, y la has puesto
delicadamente,en cada una de tus facciones,
y es esto lo que, te hace más deseada que Venus.

Sin haber, siquiera, empezado con tu alma,
quien lea estos versos tuyos, caería en un pozo,
sin poder salir, cuyas paredes sean de tu esencia,
pues es tu alma, aunque no tan pura, la que,
atrapa sin compasión a quien se atreva
a verla a través de tus ojos sinceros y
tu sonrisa traviesa, encantadora de hombres.

martes, 18 de enero de 2011

Cachito de Sol

pensar que tendré un obstáculo,
ya no me atemoriza, ni me amilana,
imaginarme solo, no sucederá jamás,
sentirme no escuchado, no querido,
no pasará más por mi cabeza, y,
lo más insólito, por el meollo
de mi alma, que es siempre triste,
y me hace vivir atormentado con
rencores del pasado ya olvidado,
torturas del presente desolador,
y tonteras del incierto futuro.
llegaste sin que yo lo esperara,
sin pedir perdón, ni permiso,
sin siquiera saberlo, ni pensarlo,
sólo llegaste y ordenaste mi vida,
me hiciste vislumbrar la luz,
te volviste en un cachito de sol,
en un rayo de esperanza para mí.
me devolviste la sonrisa, esa,
que tú tanto luces, y muestras,
pues esbozas una felicidad, que,
de alguna manera, es irremediable;
tus rizos castaños me enloquecen,
de alguna manera inefable, acaso,
fuera esto posible, me adormecen,
también, y me subsanan las penas,
aclaran mis dudas y solucionan,
casi siempre, todos mis problemas.
tu sueño es crear nuevos mundos,
y sin haberte siquiera preparado,
sé que tienes un talento innato,
lograste crear para mí, un mundo,
completamente diferente, a lo que,
yo antes, pensaba que me merecía.
tus palabras me valen demasiado,
incluso más que las mías propias,
están todas cargadas de madurez,
como si la vida la supieras, tú toda,
no podré encontrar, jamás, alguien,
que pueda, al menos, asemejarse a ti.