martes, 18 de enero de 2011

Cachito de Sol

pensar que tendré un obstáculo,
ya no me atemoriza, ni me amilana,
imaginarme solo, no sucederá jamás,
sentirme no escuchado, no querido,
no pasará más por mi cabeza, y,
lo más insólito, por el meollo
de mi alma, que es siempre triste,
y me hace vivir atormentado con
rencores del pasado ya olvidado,
torturas del presente desolador,
y tonteras del incierto futuro.
llegaste sin que yo lo esperara,
sin pedir perdón, ni permiso,
sin siquiera saberlo, ni pensarlo,
sólo llegaste y ordenaste mi vida,
me hiciste vislumbrar la luz,
te volviste en un cachito de sol,
en un rayo de esperanza para mí.
me devolviste la sonrisa, esa,
que tú tanto luces, y muestras,
pues esbozas una felicidad, que,
de alguna manera, es irremediable;
tus rizos castaños me enloquecen,
de alguna manera inefable, acaso,
fuera esto posible, me adormecen,
también, y me subsanan las penas,
aclaran mis dudas y solucionan,
casi siempre, todos mis problemas.
tu sueño es crear nuevos mundos,
y sin haberte siquiera preparado,
sé que tienes un talento innato,
lograste crear para mí, un mundo,
completamente diferente, a lo que,
yo antes, pensaba que me merecía.
tus palabras me valen demasiado,
incluso más que las mías propias,
están todas cargadas de madurez,
como si la vida la supieras, tú toda,
no podré encontrar, jamás, alguien,
que pueda, al menos, asemejarse a ti.

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