te veo y no sé porque lo siento, tú
con una figura magistral,
con ese andar extravagante y
con una sencillez superflua,
que tras tus ojos
escondes una enorme complejidad
que aún no logro descifrar.
dime, primor mío,
quién te marchitó los pétalos de rosa,
como sería alguien capaz de
tan abominable y detestable actuar?
y si tú mi hermosa rosa,
me dejaras intentar sanar tus llagas,
me harías el hombre más dichoso.
pero lo sé, yo lo sé,
será difícil sin tu continua presencia,
pero quememos ya esta etapa,
en la cual, sin estar separados todavía,
tengo ya que sentir
este maldito esperar diario
para poder ver la luz de tus ojos,
porque sólo así este pesar desaparece,
y es sólo tu voz la que me alivia,
dime tú que haré cuando te vayas.
pero más me gustaría,
poder atravesar este abismo
entre tu corazón y el mío,
llegar a conocer tus alegrías,
tus penas y tus enojos.
y como diría calderón de la barca,
la vida es un frenesí, una ilusión,
una sombra, una ficción.
y es así que culmino,
expresándote mi deseo amor mío,
de vivir estas experiencias contigo,
y que no me olvides jamás.
espero que no te moleste que te dedique también esta poesía. (sabes a quién me refiero)
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